El futuro pasa por nuestra casa

El futuro pasa por nuestra casa

2020 está siendo un año extraño, inusual, anómalo. Nadie podía imaginar lo que iba a acontecer en el mundo en estos pocos meses que llevamos de año. Aunque ya a finales del año pasado China se veía inmersa en una lucha casi sin precedentes contra esta pandemia, no ha sido hasta ya casi entrada la primavera cuando el mundo entero está sufriendo las consecuencias de un contagioso virus que inquieta, que asusta y desgraciadamente, mata.

Este virus está transformando el mundo que conocemos, está cambiando comportamientos, costumbres y necesidades, relaciones de trabajo, y de familia, también está modificando comportamientos y percepciones con respecto a prioridades a la hora de abordar disyuntivas sociales, políticas y económicas.

Muchos expertos aseguran que sí, habrá un antes y un después de esta pandemia, que nada será igual; otros piensan que no aprenderemos nada de esto y todo seguirá tal y como estaba antes del COVID19.

Lo cierto es que las épocas de crisis son tiempos de cambios, donde afloran oportunidades, donde las mentes se doblan y convierten ideas en realidades, donde lo colectivo se individualiza en ideas que convierten la sociedad, muchas veces a mejor, otras, desgraciadamente a peor.

Uno de los grandes cambios se verá reflejado en el sector servicios, concretamente en la hostelería. Los hosteleros son probablemente el colectivo más perjudicado económicamente en esta crisis. Miles de negocios se mantienen cerrados, y aunque muchos de ellos abrirán, otros por el contrario, se los llevará la enorme resaca que la pandemia generará en nuestra economía.

Entre los retos a los que se enfrenta el sector HORECA, destaca la regulación de la distancia de seguridad y cómo esto cambia la configuración de muchos negocios e incluso la idiosincracia de alguno de ellos. Por lo que muchos hosteleros han transformado su idea de negocio, o al menos elaboran un plan B, que haga que puedan sacar adelante un mínimo de facturación. Nos referimos a la venta online y el servicio Take-away.

El take-away ya era un modelo bastante usado y con muchas empresas aprovechando el beneficio de esta línea de venta. Empresas multinacionales que han profesionalizado y estandarizado un mercado en constante crecimiento.

Después de la crisis del Coronavirus mucha gente será más reacia a cenar en un bar o en un restaurante, otros directamente esperarán un tiempo razonable para hacer vida normal, pero quizá mucha gente cambie definitivamente de hábitos. 

El servicio de comida para llevar está en su momento más álgido y muchos hosteleros lo saben, y es que ya no solo son pizzas, hamburguesas o sushi, la oferta es hoy más amplia que nunca

Pero como casi todo en esta vida, hay un lado bueno y otro malo. La recuperación o el alivio económico, junto con la posibilidad de no destruir tantos empleos choca con otra importante causa, la generación de residuos y packaging desechable.

Desgraciadamente aun existen una gran mayoría de negocios que siguen usando plásticos y materiales contaminantes, que no son reciclables, y que tanto daño hacen a nuestro planeta. Es la razón original por la que nació Packawin. Queremos limpiar el mundo de plásticos, queremos dar soluciones a esos empresarios que piensan como nosotros. Queremos un mundo más limpio con un modelo económico sostenible. Queremos que todos los envases sean compostables, o reciclados, pero todos biodegradables.

En este sentido, ofrecemos varias líneas de vajillas y envases ecológicos, diferentes materiales, y muchas posibilidades para que los negocios no se queden obsoletos y comiencen a practicar un negocio sostenible. La fibra de caña de azúcar, el papel kraft, la hoja de palma o el bagazo de trigo son algunos de los materiales ecológicos que Packawin ofrece. El camino es la sostenibilidad y para eso estamos aquí.  

Después de este parón mundial en consumo, producción y por tanto, contaminación, debemos decidir si volvemos a los mismos hábitos, al consumo desmesurado, al comprar sin mirar, tirar sin separar o consumir sin diferenciar; o también podemos exigir, transformar y alentar un consumo responsable, una economía sostenible y, en definitiva, un mundo mejor ¿Te unes?

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