Cuenta atrás para los desechables plásticos

Cuenta atrás para los desechables plásticos

En las últimas décadas hemos vivido como, progresivamente, muchos objetos cotidianos han pasado a ser de un solo uso: su calidad es más baja, los costes de fabricación también y por lo tanto es más rentable económicamente para todos.  
Eso nos ha llevado a que la producción en masa busque siempre los materiales más baratos sin importar su procedencia o su carácter "de usar y tirar", a pesar de las graves consecuencias para el medio ambiente.
Como ya hemos hablado anteriormente en este blog, 2020 es el último año para los plásticos de un solo uso dentro de la Unión Europea. El 1 de Enero de 2021 entrará en vigor una normativa por la que quedarán prohibidos los plásticos de un solo uso. Con esta medida, intentan reducir el nivel de contaminación que sufrimos en nuestros océanos tratando de concienciar a lo fabricantes de que no sólo el beneficio económico está en juego, sino también el beneficio medioambiental debe ser considerado a la hora de fabricar y comercializar productos.
En este sentido, desde Packawin, comenzamos hace tiempo a concienciar de la necesidad de un cambio. Hoy día, una familia media consume unos 250 kilos de plástico al año, solo hay que hacer unos cálculos sencillos para averiguar la magnitud de estas cifras.
Por eso tenemos sustitutos para todos esos elementos que, cuanto antes paremos de usar, más fácil será revertir los daños provocados.
Entre los elementos más dañinos para nuestros océanos están las pajitasLas pajitas de plástico pueden tardar hasta 1000 años en desintegrarse. Se desechan al día más de 500 millones de esos finos tubos de plástico, cuyo único uso es absorber líquido y que utilizamos unos 15 minutos de media. Después de eso, quedan siglos de contaminación por cada una de ellas.
En Packawin, ofrecemos varias alternativas a estos utensilios que tanto han contaminado nuestros océanos. Por un lado, las pajitas reutilizabas de bambú: un material sostenible que crece con una celeridad inigualable en el mundo natural, que además es antibacteriano, y que nos permite utilizar la misma pajita todos los días durante mucho tiempo. Además, ofrecemos una alternativa desechable pero sostenible y biodegradable. Se trata de las pajitas de papel kraft, su uso no conlleva ningún tipo de contaminación ya que provienen de bosques sostenibles y tras usarlas se degradan en muy poco tiempo.
 
Otro de los elementos más dañinos para la naturaleza son las bolsas de plástico. Aunque la mayoría de los establecimientos cobran por el uso de bolsasexisten bolsas de un solo uso, no reciclables y que terminan como desecho plástico en la naturaleza. Nos referimos a las bolsas de frutas, verduras, golosinas, etc que vemos en todos los supermercados. Estas bolsas no pueden ser recicladas, es decir, la cogemos, metemos 3 manzanas, y en casa la tiramos. La consecuencia es décadas de contaminación en nuestros bosques, playas u océanos.
Nuestra solución pasa por un sustituto reutilizable: bolsas de malla para frutas y verduras. Esta solución que proponemos complementa a la bolsa o carro de la compra que llevamos al super, ya que son fácilmente transportables, se pueden lavar y volver a usar y no generan ningún deshecho tras su uso.
Además de estos dos elementos tan perjudiciales para nuestro planeta, existen otros como los platos de usar y tirar que solemos ver en fiestas, celebraciones o eventos o los cubiertos de plástico de un solo uso que muchos comedores, caterings o chiringuitos ofrecen, y que nosotros queremos dejar en el olvido con una gama de vajillas de hoja de palma y cubiertos de madera, que hagan que nuestras comidas diarias no sean tan dañinas para nuestro ecosistema.
Además de esto, tenemos la posibilidad de usar productos reutilizables. Sin duda, los productos reutilizables hacen que nuestra huella de carbono se reduzca sensiblemente. En este sentido, ofrecemos una gama de productos de cáscara natural de coco y madera que además de ser totalmente sostenibles, poseen una apreciable belleza natural.
La cuenta atrás ha comenzado, los objetivos de desarrollo sostenible para 2030 solo se alcanzarán si nos aplicamos ya. Cuanto antes comencemos a frenar el consumo de desechables plásticos, más fácil será acabar con la contaminación y con el modelo que nos ha llevado al borde del abismo, no solo es recomendable, sino que es necesario. 
 

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