Reciclaje: curiosidades y errores

Reciclaje: curiosidades y errores

Jesús Barrera Rodríguez

El reciclaje es uno de los pilares fundamentales del desarrollo de nuestra sociedad ya que el consumismo que reina en gran parte de nuestro planeta no sería posible si, al menos, reciclamos en la medida de lo posible.

Desde Packawin recomendamos que siempre utilicemos productos reutilizables en la medida de lo posible, así como evitar comprar productos empaquetados que no necesariamente deberían ir así, para evitar la acumulación de residuos para conseguir un impacto medioambiental menor. Pero en una sociedad de consumo como la nuestra, el reciclaje no es una opción sino una obligación que tenemos para no vivir en un mundo (aun más) lleno de residuos.

No es la primera vez que hablamos sobre temas de reciclaje o desarrollo sostenible, pero esta vez vamos a profundizar en conceptos necesarios y aclararemos errores frecuentes a la hora de separar y reciclar.

A pesar de la importancia del reciclaje doméstico y empresarial, la base para un correcto reciclado es la fabricación de los productos. El 80% de los impactos medioambientales de los productos pueden evitarse en el proceso de diseño y fabricación.

El compromiso de empresas y legisladores para encontrar vías de producción enfocadas a la reutilización y el reciclaje de materiales resulta clave para el proceso de reciclaje. La organización medioambiental Ecoembes trabaja codo con codo con empresas para que el Ecodiseño sea el factor más importante en el desarrollo de productos. De nada sirve separar materiales, si después necesitamos procesos largos, costosos y contaminantes para reutilizarlos.

El proceso de reciclado por tanto no comienza en nuestros cubos de basura como solemos escuchar, sin embargo, desde nuestra posición como ciudadanos, la separación es un proceso clave para reducir contaminación y costes de reciclaje, contribuyendo así a un desarrollo más sostenible. A pesar de ello, el proceso de reciclaje doméstico no comienza separando, sino comprando.

A la hora de comprar productos envasados, debemos mirar sus etiquetados y así comenzaremos el proceso de reciclaje. Conocer el significado de los símbolos del reciclaje es fundamental para dar un correcto tratamiento a los residuos y evitar así el vertido de desechos impropios que perjudican el sistema de reciclaje. Los distintos materiales requieren procesos de reciclaje diferentes y si durante su recolección acaban mezclados, se dificulta su clasificación y tratamiento.

Además de los clásicos colores para identificar los materiales que van a qué cubo, existen símbolos en los productos que nos dan pistas. Los símbolos que puedes encontrar en los envases son éstos:

 

Mobius LoopMobius Loop. Indica que los materiales con los que se fabrica el producto provienen de un proceso de reciclado, y además volverá a entrar en el proceso una vez desechado. Muy recomendable.

 

 

Mobius Loop %

Mobius Loop %. Es el mismo símbolo, pero además indica el porcentaje de materiales reciclados usados para la fabricación del envase. Éste es mejor aun.

 

 

Punto Verde
Punto Verde. Es el símbolo utilizado por Ecoembes y garantiza que ese envase será reciclado por el Sistema de Gestión de Residuos y Envases (SIG). Lo podemos encontrar tanto en materiales plásticos, metálicos, TetraBrick, cartón o vidrio. Si ni este ni los anteriores símbolos aparecen en el envase no deberíamos comprarlo.
 
Tidyman
Tydiman. Este es el símbolo que nos anima a reciclar, pero no es el símbolo que debemos buscar ya que muchos fabricantes se apoyan en él pero no asegura ningún proceso, certificación o estudio por parte de los expertos.

 

 

A pesar de todo esto, muchas veces existen dificultades para identificar dónde o cómo tenemos que reciclar o separar determinados productos o envases. El sistema de contenedores azul, amarillo y verde se implementó hace ya más de 20 años como medida europea y obliga a las empresas que venden productos envasados a cumplirla. Esta es la clave de la mayoría de los errores, estos contenedores son solo para envases (con algunas excepciones). A continuación vamos a desengranar los mayores errores del reciclaje y vamos a explicar cómo debemos hacerlo. 

Papel de cocina

Este es uno de los errores más comunes. No todos lo que es de papel va al azul. No debemos tirar al contenedor azul ningún papel o cartón que no sea envase o parte de un envase. El lugar adecuado para este producto así como servilletas o papel higiénico es el contendor de basura orgánica. En su defecto podemos utilizar el gris. Sin embargo el papel de aluminio y el film sí van al contendor amarillo, ya que son utilizados como envoltorio y se reciclan fácilmente. 

Pañales

No, los pañales no son materia orgánica, de hecho están compuestos por muchos materiales diferentes entre ellos el plástico, pero tampoco va al amarillo. Por tanto siempre irán al contenedor gris, como los tampones y compresas. A pesar de eso, nuestra recomendación es que prueben los pañales reutilizables ya que este producto es altamente contaminante y se usan 2 ó 3 de media al día por niño, una locura.

Juguetes de plástico

Muchas veces identificamos el plástico con contenedor amarillo, pero no, si el producto no es una envase no se debe tirar al contenedor amarillo, además los juguetes suelen tener componentes de diferentes tipos, telas, metálicos, eléctricos, etc. Por tanto lo ideal es llevarlo a un punto limpio, también existen oenegés que los utilizan para niños más desfavorecidos. Como última opción podemos también tirarlo al contenedor de restos, pero nunca al amarillo.

Bombillas

Nunca debemos depositar las bombillas en el contenedor de vidrio (verde) a pesar de que su composición pueda ser en su mayoría o en parte de cristal, existen otros muchos compuestos dentro de una bombilla. Lo ideal es llevarlo a puntos limpios donde separaran componentes altamente contaminantes como el mercurio. En último caso podríamos depositarlas al contenedor gris también.

Tapones de corcho

Si tenemos un contenedor de basura orgánica, ese debería ser su sitio ya que el corcho es compostable. Sin embargo no es común encontrar el contenedor marrón en todas las ciudades y pueblos de nuestro país, en caso de no tener uno cerca siempre podemos tirarlos al amarillo ya que forma parte de un envase y suele ser utilizado para otros fines. También van al amarillo los tapones o las chapas.

Cepillos de dientes

¿Plástico? Sí, ¿envase? No. Por tanto... Muy bien, ¡nunca al amarillo! Los cepillo de dientes deben ir al contenedor de restos (gris) ya que no son envases para reciclar y sus materiales pueden servir para otro tipo de productos. Otros productos similares como máquinas de afeitar, bastoncillos o toallitas húmedas también van al gris.

Vasos de cristal

Evidente ¿no? Al verde. ¡Pues no! Nunca tiremos un vaso, roto o no, al contenedor verde, ni vasos, ni ventanas, ni espejos, ni ceniceros ya que el contenedor es sólo y exclusivamente para envases de vidrio. El lugar correspondiente sería el punto limpio o, en su defecto, el contenedor gris. 

Bricks

¿Azul o amarillo? Exacto, a pesar de que el brick contenga en parte cartón, existen plásticos y metales en su composición, por tanto siempre debe ir al contenedor amarillo.

El reciclaje doméstico es la práctica medioambiental más extendida en España, sin embargo nos queda mucho camino por recorrer, debemos interiorizar que el proceso de reciclaje es vital para nuestro desarrollo. Además, es necesario reducir en la medida de lo posible los residuos que generamos: comprar a granel, utilizar nuestros propios envases o bolsas para el super, comprar pescado o carne al corte, evitar envases unitarios o de pequeñas cantidades y aprovechar los recursos naturales para que la fabricación de nuestros utensilios y envases no signifique un deterioro del medio ambiente.

 

 

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